Performance Never Fades
Hace algún tiempo, este traje de piel perteneció a Iván Ortolá, y con él compitió contra el tiempo y contra los mejores del mundo. Se restregó contra el asfalto y contra los codos de sus rivales. Surcó el aire y se besó con el viento, siempre al límite. Ahora vuelve a la vida bajo una nueva forma.













